
Los medidores de energía eléctrica instalados en los comercios de Tres Arroyos están siendo paulatinamente cambiados por otros dispositivos, que utilizan un nuevo y diferente sistema de medición. La operatoria se concreta sin ser anticipada a los usuarios y constituye, según coinciden consumidores y fuentes especializadas en el tema, un aumento encubierto en las tarifas.
Como es común en estos tiempos, los incrementos en los costos de vida se hacen notar a cada paso. La canasta básica de alimentos y los impuestos son parte de esta permanente ola de subas de precios y los comerciantes parecen no ser la excepción a la regla.
En los últimos días, quienes poseen negocios en la ciudad han sido protagonistas de modificaciones en las instalaciones de sus respectivos locales llevadas a cabo por parte de la Cooperativa Eléctrica local.
Según se supo, empleados de la entidad se hicieron presentes en los negocios y explicaron que los medidores debían ser cambiados, como consecuencia de una nueva reglamentación vigente para los comercios. Poco después, y tras una breve interrupción en el vital servicio, el nuevo artefacto ya se encontraba funcionando en cada inmueble.
De esta manera, de acuerdo con el propio testimonio de los empleados encargados de modificar las instalaciones, quienes son propietarios o administradores de cualquiera de los locales comerciales que funcionan en Tres Arroyos verán en su próxima factura un “pequeño” incremento en la tarifa que habitualmente abonan por el servicio de energía eléctrica.
Según fuentes técnicas consultadas por este medio, gráficamente puede definirse que la electricidad provista a los consumidores posee dos tipos de energía. Por un lado, la denominada corriente activa, que es aquella que utilizan las personas en sus casas y que habitualmente figura en la boleta que se recibe para el posterior cobro del servicio.
Pero, además de la anterior, existe la llamada corriente reactiva, que con el funcionamiento de los nuevos medidores, comenzará a registrarse y mensurarse, para –en consecuencia- empezar a ser cobrada. Debe aclararse que esta medida sólo rige para aquellos que utilicen la energía con fines comerciales, en tanto que los cambios no incumben a las casas de familia y residencias particulares.
Según los especialistas consultados, la actualización del sistema se fundamenta en que recientemente comenzó a regir una nueva normativa, que establece que las cooperativas eléctricas pueden dar inicio al cobro del referido tipo de corriente reactiva a los negocios.
La situación trajo sorpresa a los propietarios de negocios consultados, quienes coincidieron al manifestar que no sabían que la Cooperativa fuera a implementar cambios en los medidores, y –menos aún- que el consumo de luz fuera el detonante de un nuevo ajuste de tarifas.
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La ciudad
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2 comentarios:
Me parece que Celta debería hacer prensa respecto de las modificaciones en cuetiones de tarifas y demás modificaciones. Entiendo que para subsistir deben ajustar precios y valores, pero esto me pareció muuuuuy de sorpresa.
Aclaración valedera, soy comerciante y cuando vinieron la semana pasada a cambiar el medidor realmente -y, obviamente-, no los esperaba ....
Veremos que sucede en la próxima factura.
Buena nota... Sigan así!!!!
Muy buena nota!!!!
Tengo dos sugerencias para Celta: una, es hacer prensa (como dice el comentario anterior) con las modificaciones o aumentos para que la población tenga conocimiento real y directo de lo que sucede (digo lo mismo de todas las empresas de servicios...); otra, que me expliquen (de manera que pueda entenderlo) con claridad porque los 108 pesos y monedas que te cobran para hacer el cambio de nombre de un medidor de luz... Me parece mucha plata por una desconexión y reconexión... Creo!!!
Nube
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